7 de Octubre

Seguros de viajes

No todos los seguros cubren lo mismo. Te explicamos qué debes tener en cuenta antes de contratar un seguro de viaje y qué ocurre si finalmente no puedes viajar.

Cuando pensamos en un viaje, lo primero que nos viene a la cabeza es la ilusión de descubrir un lugar nuevo, conocer otras culturas y empezar a imaginar todo lo que viviremos durante esos días.

Y, entre todos estos preparativos, hay un aspecto que a menudo nos genera más dudas: el seguro de viaje.

¿Qué cubre exactamente? Si me pongo enfermo antes de viajar, ¿me devolverán el dinero? ¿Y si enferma un familiar? ¿Qué ocurre si tengo una enfermedad previa? ¿Quién decide si mi cancelación está cubierta?

Además, no todos los seguros ofrecen las mismas coberturas ni funcionan de la misma manera. Por eso, antes de contratar uno, es importante saber qué cubre y en qué situaciones puede sernos útil.

En este artículo te explicamos cómo funciona un seguro de viaje y qué conviene revisar antes de contratarlo.

 

LO PRIMERO QUE DEBES SABER; NO EXISTE UN SEGURO QUE LO CUBRA TODO

 

No existe un seguro de viaje que cubra cualquier situación. Y tampoco existe un seguro que sea «el mejor» para todo el mundo.

La cobertura que necesita una persona puede ser muy diferente de la que necesita otra. No es lo mismo hacer un viaje de 800 € que uno de 6.000 €, viajar por Europa que hacerlo a un país donde la asistencia médica es mucho más costosa, o viajar sin ningún problema de salud que tener una enfermedad previa que queremos tener especialmente en cuenta.

Por eso, a la hora de elegir un seguro, es mejor no preguntarse simplemente: «¿Cuál es el mejor seguro?» Sino: «¿Qué seguro se adapta mejor a mi viaje y a mi situación?»

 

SI CONTRATO UN SEGURO OPCIONAL ESTARÉ MEJOR PROTEGIDO EN TODOS LOS ASPECTOS?

 

No necesariamente. Contratar un seguro opcional con más coberturas o con límites más altos no significa que estés mejor protegido ante cualquier tipo de imprevisto.

Cada seguro está diseñado de una manera diferente y puede dar más importancia a unas situaciones que a otras. Por ejemplo, un seguro más básico puede incluir determinadas coberturas relacionadas con retrasos o incidencias en los vuelos, que pueden ser especialmente útiles en un viaje con un programa de visitas y actividades ya organizado.

Imagina que un retraso importante en un vuelo hace que llegues tarde a tu destino y pierdas una visita, una actividad o incluso una noche de hotel. Dependiendo de las condiciones de la póliza, algunos seguros pueden contemplar este tipo de situaciones, mientras que otros pueden no hacerlo, aunque tengan límites más elevados en otras coberturas.

Por eso, no se trata simplemente de contratar el seguro con más coberturas o el de mayor precio, sino de valorar qué situaciones quieres tener especialmente protegidas y qué incluye realmente cada póliza.

Un seguro puede ofrecer una cobertura médica muy elevada y, en cambio, tener una protección más limitada ante determinadas incidencias de transporte. Otro puede tener una cobertura médica más ajustada, pero contemplar mejor ciertos retrasos o problemas relacionados con el viaje.

Por eso, antes de elegir, es importante comparar las coberturas, los límites, las exclusiones y las condiciones de cada seguro y valorar cuáles son más importantes para tI.


 

NO PODER VIAJAR, CANCELAR SIN COSTE Y ESTAR CUBIERTO POR EL SEGURO SON TRES COSAS DIFERENTES

 

Esta es probablemente la cuestión más importante.

No poder viajar no significa que todos los servicios contratados se puedan cancelar sin coste. Y que exista un gasto no recuperable tampoco significa automáticamente que el seguro vaya a cubrirlo.

Cuando reservamos un viaje, el dinero se destina a diferentes servicios: vuelos, hoteles, transportes, guías, actividades, permisos, etc.

Cada proveedor tiene sus propias condiciones de cancelación. Algunos servicios permiten cancelar sin coste hasta una determinada fecha. Otros tienen una penalización y algunos pueden ser no reembolsables desde el momento de la contratación.

Por tanto:

Que el motivo de la cancelación esté justificado no significa automáticamente que el gasto sea reembolsable.

Primero hay que saber qué parte del viaje se puede recuperar según las condiciones de los proveedores.

Y, si hay un seguro de cancelación, será la aseguradora quien determine posteriormente si el gasto que no se ha podido recuperar está cubierto por la póliza.


 

¿QUÉ PASA CON EL DINERO QUE YA HE PAGADO?

 

Es una pregunta muy habitual. Cuando pagas un viaje a una agencia, el dinero no es simplemente una cantidad que la agencia guarda hasta el día de la salida.

A medida que el viaje se confirma, se van contratando y pagando los diferentes servicios necesarios para poder realizarlo: billetes de avión, hoteles, transportes, guías, actividades y otros servicios locales.

Si después el viajero tiene que cancelar, cada proveedor aplica sus propias condiciones.

Por ejemplo, si una compañía aérea no permite recuperar el precio de un billete, la agencia no puede convertir ese billete en reembolsable. Lo mismo puede ocurrir con un hotel o con un proveedor local.

Por eso, cuando se produce una cancelación, primero se determina:

  • Qué servicios se pueden recuperar.
  • Qué servicios tienen una penalización.
  • Qué gastos no son recuperables.
  • Y, si hay un seguro, qué gastos se pueden reclamar a la aseguradora.

Para poder garantizar que el viaje se pueda realizar en las condiciones contratadas, debemos emitir y confirmar los vuelos y contratar el resto de servicios dentro de los plazos establecidos por los diferentes proveedores. Si no lo hiciéramos en el momento correspondiente, no podríamos garantizar ni la disponibilidad ni la correcta organización del viaje.

¿QUÉ TENGO QUE HACER SI FINALMENTE NO PUEDO VIAJAR?

 

Lo más importante es informarnos lo antes posible.

El proceso, de forma simplificada, es este:

1. No puedo viajar
2. Informo a VIT y solicito la cancelación
3. Los proveedores aplican sus condiciones
4. Se determina qué parte es recuperable y cuál no
5. Si tengo seguro, presento el siniestro
6. La aseguradora estudia el caso
7. Puede solicitar documentación adicional
8. Resuelve si la situación está cubierta
9. Si corresponde, indemniza

VIT gestiona la reserva y la cancelación de los servicios contratados y puede facilitar la documentación relacionada con el viaje.

La decisión sobre la cobertura del siniestro corresponde a la aseguradora.

 

¿QUIEN DECIDE SI EL SEGURO ME DEVUELVE EL DINERO?

 

La aseguradora.

Cuando contratas un seguro a través de VIT, nosotros actuamos como intermediarios en la contratación. No somos quienes decidimos si una situación está cubierta ni qué importe corresponde indemnizar.

La aseguradora estudia el caso de acuerdo con las condiciones de la póliza.

Según la situación, puede solicitar documentación como:

  • Informes médicos.
  • Certificados de hospitalización.
  • Justificantes de pago.
  • Documentación de la cancelación.
  • Facturas o justificantes de los gastos no recuperables.
  • Otros documentos previstos en la póliza.

Por eso, VIT no puede garantizar por adelantado que un siniestro será aceptado ni qué importe pagará la aseguradora.

¿QUÉ CUBRE UN SEGURO DE VIAJE?

 

Las coberturas dependen de cada póliza, pero habitualmente un seguro de viaje puede incluir diferentes tipos de protección.

Asistencia médica durante el viaje

Puede cubrir determinados gastos médicos, hospitalarios o de asistencia que se produzcan durante el viaje, hasta los límites establecidos en la póliza.

Cuando viajas fuera de Europa, esta cobertura puede ser especialmente importante, ya que el coste de determinadas asistencias médicas puede ser muy elevado.

Cancelación del viaje

Es la cobertura que permite reclamar determinados gastos no recuperables cuando el viaje debe cancelarse por una causa prevista en la póliza.

Y aquí es importante recordar: No cualquier motivo de cancelación está cubierto.

La causa debe estar contemplada en las condiciones del seguro y deben cumplirse los requisitos establecidos.

Otras coberturas

Según la póliza, también puede haber coberturas relacionadas con el equipaje, repatriación, incidencias con el transporte, responsabilidad civil o determinadas actividades deportivas.

Por eso es tan importante consultar la póliza concreta y no quedarse únicamente con el nombre comercial del seguro.

 

SI ME PONGO ENFERMO ANTES DEL VIAJE ¿PUEDO CANCELAR?

 

Sí. Puedes cancelar el viaje, pero eso no significa que recuperes automáticamente el dinero.

Cuando cancelas un viaje, los diferentes proveedores del viaje (compañías aéreas, hoteles, corresponsales, etc.) aplican sus propias condiciones de cancelación. Por eso, una parte o la totalidad del importe puede ser no recuperable.

Si tienes un seguro de cancelación y tu enfermedad cumple las condiciones y causas cubiertas por la póliza, la aseguradora puede reembolsarte el importe que no hayas podido recuperar de los proveedores, siempre de acuerdo con los límites y condiciones de la póliza.

Por eso es importante no confundir dos cosas: cancelar el viaje y tener derecho a un reembolso no son lo mismo.

Es la aseguradora quien estudia la documentación y decide si el caso está cubierto.

 

¿Y  SI ENFERMA UN FAMILIAR?

 

Algunos seguros de cancelación cubren determinadas situaciones que afectan a familiares directos u otras personas que la póliza define expresamente.

Por ejemplo, determinadas enfermedades graves u hospitalizaciones pueden estar contempladas.

Pero no cualquier problema familiar está cubierto.

También es importante tener en cuenta que las condiciones sobre enfermedades preexistentes pueden afectar a la persona que origina la cancelación, no solo al viajero.

Por eso, si contratas un seguro teniendo un familiar con una enfermedad previa, es especialmente importante revisar qué dice exactamente la póliza.

 

¿LAS ENFERMEDADES PREEXISTENTES ESTAN CUBIERTAS?

 

No todos los seguros las tratan de la misma manera.

Una enfermedad preexistente o crónica puede estar excluida, limitada o cubierta bajo determinadas condiciones, según la póliza.

Por eso, si tienes una enfermedad previa, un tratamiento habitual o una patología crónica, no des por hecho que está cubierta porque el seguro incluya asistencia médica o cancelación.

Hay que revisar qué ocurre si esta enfermedad empeora durante el viaje; provoca una hospitalización, impide viajar; o provoca la cancelación por parte del viajero.

 

¿Y  SI SIMPLEMENTE DECIDO NO VIAJAR?

 

Un seguro de cancelación no es un seguro para cambiar de opinión.

Si simplemente decides no realizar el viaje, no significa que puedas recuperar los gastos no reembolsables.

La cancelación debe estar motivada por una de las causas contempladas en la póliza y cumplir sus condiciones.

 

¿Y SI TODAVIA NO HE TERMINADO DE PAGAR EL VIAJE?

 

Que el viaje todavía no esté totalmente pagado no significa que la cancelación se limite al importe que ya has abonado.

En el momento de cancelar, algunos servicios pueden tener gastos de cancelación o no ser reembolsables. Estos gastos se calculan de acuerdo con las condiciones de cada servicio y pueden ser superiores a la señal que hayas pagado hasta ese momento.

Por eso, aunque queden importes pendientes del viaje, será necesario abonar los gastos de cancelación que se hayan generado para poder formalizar la cancelación.

Además, para poder solicitar el reembolso a la aseguradora, es necesario haber abonado estos gastos y disponer de la factura o del justificante de pago correspondiente. Sin esta documentación, no se puede tramitar la reclamación ante la aseguradora.

El seguro no cubre simplemente el dinero que ya hayas pagado, sino los gastos de cancelación que realmente se hayan generado y que sean indemnizables según las condiciones de la póliza.

 

 

¿UN SEGURO MÁS CARO ES SIEMPRE EL MEJOR?

 

No. Un seguro más completo puede ofrecer límites más elevados o más coberturas, pero eso no significa que sea necesariamente la mejor opción para ti.

Por ejemplo, en un viaje de 700 € quizá no necesites la misma cobertura de cancelación que en un viaje de 7.000 €.

También puede ser diferente la situación de una persona que realiza un viaje convencional de la de alguien que practica actividades de aventura o que tiene una enfermedad previa.

Más cobertura no siempre significa más necesidad.

Lo más importante es que la póliza se adapte al viaje que realizas y a tu situación.


¿Puedo contratar el seguro por mi cuenta?

Sí.

Los seguros que ofrecemos en VIT son opciones con las que trabajamos y que ponemos a disposición de nuestros viajeros.

Pero no son los únicos seguros que existen y no es obligatorio contratarlos con nosotros.

Puedes comparar diferentes opciones y contratar directamente con otra aseguradora o intermediario si consideras que se adapta mejor a tus necesidades.

Nosotros preferimos que tengas la información necesaria para poder decidir.

 

7 COSAS QUE DEBERIAS MIRAR ANTES DE CONTRATAR UN SEGURO

 

Antes de contratar un seguro de viaje, te recomendamos revisar:

1. El valor del viaje
La cobertura de cancelación debería ser coherente con el importe que puedes llegar a perder.

2. Las causas de cancelación
Comprueba qué situaciones están realmente cubiertas.

3. Las enfermedades preexistentes
Si tienes una patología previa, revisa específicamente este apartado.

4. La cobertura de familiares
Mira qué personas están incluidas y en qué circunstancias.

5. Los gastos médicos
Sobre todo cuando viajas fuera de Europa.

6. Las exclusiones
Es tan importante saber qué cubre un seguro como saber qué no cubre.

7. Los límites
Una cobertura de 1.500 €, 3.000 € o 10.000 € puede marcar una diferencia importante según el viaje.

Si me pongo enfermo antes de viajar, ¿el seguro me devolverá el dinero?

No necesariamente. La situación debe estar contemplada en la póliza y deben cumplirse las condiciones establecidas. La aseguradora estudiará el caso y la documentación aportada.

Si enferma un familiar, ¿puedo cancelar?

Algunas pólizas cubren determinadas situaciones que afectan a familiares directos u otras personas definidas en el contrato. Es importante consultar qué contempla exactamente la póliza.

Si mi familiar ya estaba enfermo cuando contraté el seguro, ¿estoy cubierto si empeora?

No necesariamente. Las enfermedades preexistentes pueden estar excluidas, limitadas o cubiertas bajo determinadas condiciones.

Si no puedo viajar, ¿VIT me devuelve el dinero?

Primero hay que determinar qué servicios pueden ser cancelados o reembolsados por los proveedores. Los gastos no recuperables pueden reclamarse a la aseguradora si la causa está cubierta por la póliza.

¿VIT decide si el seguro cubre mi cancelación?

No. VIT actúa como intermediario en la contratación. La decisión sobre el siniestro corresponde a la aseguradora.

¿Cuánto tardará la aseguradora en pagarme si acepta el reembolso?

No existe un plazo que VIT pueda garantizar. Depende de la aseguradora, del caso y de la documentación necesaria para estudiar el siniestro.

¿Puedo contratar otro seguro que no sea el que ofrece VIT?

Sí. Los seguros que ofrecemos son opciones con las que trabajamos, pero puedes contratar un seguro con otra compañía o intermediario.

¿Es necesario leer toda la póliza?

Sabemos que los condicionados no son precisamente la lectura más entretenida antes de un viaje. Pero sí: es importante revisar las coberturas, exclusiones, límites y condiciones, especialmente si tienes alguna situación personal o médica que quieras tener en cuenta.

En las fichas de todos nuestros viajes encontrarás detalladas las diferentes opciones de seguro disponibles, con sus coberturas, los límites de cancelación y los posibles suplementos. De esta manera, antes de reservar, puedes consultar qué cobertura incluye el viaje y qué opciones adicionales tienes si quieres ampliarla.

Contratar un seguro de viaje no significa que cualquier problema vaya a estar cubierto. Significa contar con una determinada protección ante un conjunto de situaciones concretas, con unos límites y unas condiciones.

Por eso, en VIT preferimos explicarlo con claridad.

Ofrecemos diferentes opciones de seguro para que puedas valorar cuál se adapta mejor a tu viaje, pero no existe un seguro universalmente mejor ni una póliza que lo cubra todo.

Y si prefieres contratarlo por tu cuenta, también es perfectamente válido.

Lo importante es que, antes de viajar, sepas qué has contratado, qué cubre, qué no cubre y qué debes hacer si finalmente no puedes viajar.

No busques el seguro que lo cubra todo —porque no existe—. Busca el que cubra aquello que realmente necesitas.

Y, sobre todo, no esperes a necesitarlo para descubrir qué dice la póliza.

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